Destinitos fatales es la nueva creación de Sandro Romero Rey, una inmersión escénica en el universo de Andrés Caicedo que llega como un homenaje al escritor caleño, a las puertas de los 50 años de su muerte, que se conmemoran en 2027. La obra da vida a sus relatos de terror con una estética que remite al expresionismo alemán de los años veinte, con proyecciones de gran formato, actuaciones en vivo y una construcción sonora que amplía la acción y multiplica las atmósferas. Alejandra Chamorro, Myra Patiño, Emmanuel Restrepo y Daniel Gómez Velásquez conforman el elenco de este montaje, que tendrá dos funciones de estreno, el 26 y 27 de septiembre, en el Teatro Mayor Julio Mario Santo Domingo.
Romero Rey define Destinitos fatales como una “farsa de terror”, una propuesta en la que el miedo convive con la ironía, el humor y las claves del gótico tropical. En este universo, lo siniestro no ocurre en castillos, cementerios o paisajes europeos, sino en Cali, entre jóvenes, calles, fiestas, deseos y espacios cotidianos que poco a poco adquieren una dimensión inquietante. Esa mezcla entre lo tropical, lo urbano y el horror conecta directamente con la obra de Caicedo y con una tradición cinematográfica que Romero Rey reconoce como parte esencial de su imaginario. Para el director, la obra es “un viaje a las entrañas de la obra de Andrés Caicedo a través del teatro, la literatura y el cine, pensada como un homenaje irónico y a la vez profundo al universo del autor”.
Desde esa mirada, en la dramaturgia confluyen varios relatos de Caicedo y toma “Antígona” como su principal hilo conductor. Solano Patiño y Lorenzo Cabrera esperan la llegada de una mujer enigmática y obsesionada con la antropofagia. Durante la espera entran al cine y, a partir de ese momento, comienzan a sumergirse en otros relatos, personajes y espectros, en un flujo narrativo continuo, sin cortes entre una historia y otra. Las películas terminan involucrándolos en aquello que ocurre en la pantalla y los conducen hacia un territorio donde el sueño, la ficción y la realidad empiezan a confundirse. A este recorrido se incorporan progresivamente relatos como “El hipócrita peso de los ideales”, “Felices amistades”, “Vacío”, “Infección”, “Angelita y Miguel Ángel” y “Los mensajeros”, además de “Destinitos fatales”, cuento que da nombre a la obra, y un fragmento de ¡Que viva la música!, la novela más reconocida de Caicedo.
La propuesta visual de Destinitos fatales, está construida a partir de referencias al expresionismo alemán y a películas como El gabinete del doctor Caligari y Nosferatu. Junto al realizador Santiago Caicedo, Romero Rey plantea un espacio alejado de una representación realista de Cali, situado en un tiempo indefinido y cercano al sueño, donde la animación digital, la iluminación y las proyecciones transforman continuamente el escenario. Las imágenes no funcionan como un acompañamiento, sino como parte esencial de la puesta: amplían los espacios y completan el universo visual y narrativo de la obra. Además, se suman proyecciones de actores como: Margarita Rosa de Francisco, María Helena Döering, Alejandra Borrero, Vicky Hernández, Johan Velandia y Dubián Gallego.
Detrás de esta creación hay una relación de más de cuatro décadas de Sandro Romero Rey con la obra de Andrés Caicedo. A comienzos de los años ochenta inició la recuperación de sus textos inéditos y, poco después, se asoció con el cineasta Luis Ospina para continuar esa compilación durante años. Tras la muerte de Ospina en 2019, Romero Rey siguió con el proyecto, que hoy suma nueve tomos publicados con Editorial Planeta y tendrá un décimo y último volumen el próximo año. El título del montaje es también el nombre de un relato de Caicedo y de la primera recopilación de su obra inédita, que Romero Rey y Ospina publicaron juntos en 1984, por lo que esta creación es, también, un homenaje a esa amistad y a ese trabajo compartido.
Además, el montaje llega en un momento simbólico: en 2027 se cumplirán 50 años de la muerte de Andrés Caicedo, escritor caleño nacido en 1951 que se suicidó el 4 de marzo de 1977, el mismo día en que recibió el primer ejemplar impreso de ¡Que viva la música!, la novela por la que es más recordado. Autor de relatos como “El atravesado” y “Angelitos empantanados o historias para jovencitos” y de la novela Noche sin fortuna, Caicedo es considerado el gran precursor de eso que hoy se conoce como el gótico tropical: una literatura que mezcla juventud, cine, terror y una intensa dimensión poética.
DESTINITOS FATALES
Fecha: sábado 26 y domingo 27 de septiembre a las 5:00 p.m.
Lugar: Teatro Mayor Julio Mario Santo Domingo
Dirección: avenida calle 170 n.º 67-51, Bogotá.
Valor de la boleta: $17.000 hasta $60.000 dependiendo de la ubicación
https://tuboleta.com/es/eventos/destinitos-fatales-de-andres-caicedo
Mayor información en: @destinitos.fatales
https://www.instagram.com/destinitos.fatales
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