El próximo 20 de mayo a las 6:00 p. m., el Museo de Bogotá, con el acompañamiento de la Fundación Tripido, inaugurarán ‘Los muros no olvidan’, una sala semipermanente dedicada al grafiti y al arte urbano como expresiones urbanas que han hecho parte de las transformaciones culturales y las memorias contemporáneas de Bogotá.
La exposición estará ubicada en la Casa de los Siete Balcones del Museo de Bogotá y se proyecta como un espacio de diálogo, reflexión y encuentro alrededor de las múltiples formas de habitar, representar y narrar la ciudad desde el espacio público. La iniciativa propone una reflexión sobre el papel que distintas expresiones urbanas han tenido en las formas de narrar, representar y habitar la ciudad contemporánea.
La participación de la Fundación Tripido fortalece este proceso gracias a su experiencia en el trabajo con comunidades, artistas urbanos y procesos de memoria social que han convertido el grafiti en una herramienta de transformación, inclusión, trabajo cultural y comunitario en diferentes territorios de la ciudad. Un ejemplo de esto, es el trabajo realizado para mantener vivo el legado de Diego Felipe Becerra Lizarazo.
“Esta sala es una apuesta del Museo de Bogotá por abrir espacios de reflexión sobre las expresiones urbanas contemporáneas y su relación con las memorias de la ciudad. A través de esta iniciativa buscamos promover conversaciones sobre juventud, espacio público, cultura y transformación urbana, reconociendo la importancia de estas narrativas dentro de la historia reciente de Bogotá”, afirmó Diego Parra, director del Instituto Distrital de Patrimonio Cultural -IDPC.
La inauguración estará acompañada por una programación especial que busca activar el diálogo entre ciudadanía, memoria y arte urbano. Durante la jornada, el público podrá disfrutar de una batalla de tags entre artistas urbanos, una intervención de grafiti en vivo que transformará el espacio museográfico en un escenario de creación colectiva, y la presentación de la artista bogotana Diana Avella, una de las voces más representativas del hip hop y la cultura urbana en Colombia, cuya participación fortalecerá el encuentro entre música, memoria y expresión ciudadana.
Un homenaje a la memoria y a la libertad de expresión
Uno de los ejes más significativos de ‘Los muros no olvidan’ es el homenaje a la memoria de Diego Felipe Becerra Lizarazo, joven artista urbano cuya memoria se convirtió en símbolo de la defensa de la vida, y el reconocimiento del graffiti como práctica cultural en Bogotá.
Su legado atraviesa la exposición mediante distintos dispositivos museográficos que integran elementos de su universo personal, intervenciones artísticas y contenidos que evidencian el impacto de su historia en la transformación de las políticas públicas sobre arte urbano en la ciudad. Visita aquí el Museo Virtual Diego Felipe Becerra.
Una experiencia museográfica para recorrer el arte urbano de Bogotá
La sala se organiza en dos grandes ámbitos temáticos que permiten comprender el papel del graffiti más allá de la intervención estética.
El primero incorpora el Museo Virtual Diego Felipe Becerra, una experiencia interactiva diseñada para promover la participación ciudadana y la apropiación del arte urbano como una forma de expresión e interpretación de la ciudad. Este espacio incluye recursos inmersivos que permiten explorar técnicas, recorridos y marcos normativos relacionados con el grafiti en Bogotá.
El segundo ámbito resalta el papel del arte urbano como constructor de tejido social. A través de ejes como memoria, territorio y expresiones culturales urbanas, la muestra propone una mirada amplia sobre cómo estas prácticas han permitido visibilizar historias y fortalecer procesos comunitarios en diferentes localidades de Bogotá, muchas de ellas acompañadas por iniciativas impulsadas desde la Fundación Trípido.
Los muros también cuentan la historia de la ciudad
Esta instalación plantea una reflexión sobre el valor del arte urbano como una expresión cultural presente en la historia reciente de Bogotá. Más allá de la dimensión estética, el grafiti emerge como una manifestación que recoge transformaciones sociales, memorias y experiencias ciudadanas, convirtiendo el espacio público en un archivo abierto de relatos colectivos.
En Bogotá, los muros han sido escenario de múltiples narrativas que dialogan con el pasado, interpretan el presente y proyectan nuevas posibilidades de futuro. Esta exposición invita a reconocer esas expresiones como parte esencial del patrimonio cultural contemporáneo y de los procesos de construcción de ciudadanía.
Con esta apertura, la Alcaldía Mayor, a través del Museo de Bogotá, reafirma su compromiso con la creación de espacios culturales que promuevan el respeto por los derechos humanos, la reflexión sobre las expresiones urbanas contemporáneas y su relación con las memorias culturales de la ciudad, en articulación con organizaciones como la Fundación Tripido, que han contribuido a dignificar y visibilizar estas prácticas desde los territorios.
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